El mentor hace que el lider oculto en cada uno de nosotros, destaque

Qué es el Mentoring (caso práctico complejo)

 

¿Sabes que es el Mentoring? ¿y un mentor? ¿Qué pasa cuando alguna de las partes no está de acuerdo con lo que hay que hacer? ¿Tú has sido alguna vez ‘mentoree’ (cliente, mentorizado)?

La definición generalista de Mentoring es “metodología de aprendizaje interpersonal donde se asigna una persona con experiencia y conocimiento, llamado mentor, apoyando al empleado a conocer su desarrollo profesional.”

Evidentemente, es correcta. Pero en mi opinión, un mentor no solo debe basarse en la parte profesional, de hecho, conozco muchos compañeros (y yo mismo) que utilizamos la motivación, la superación y el liderazgo, en la parcela personal o particular del cliente.

No son pocos los mentorizados que han reconocido que, mientras “las cosas en casa no se arreglen…” poco o nada centrado va a estar uno para el proceso de Mentoring.

Esto, evidentemente tiene que ser algo consensuado, porque si el mentorizado no quiere que el mentor ni el presidente o director general de su empresa tenga constancia de lo que ocurre a titulo personal… todo el trabajo realizado puede ser prácticamente nulo.

En todas las facetas de la vida, si el que recibe un servicio o producto, no está al 100% en la labor… mal vamos.

En ocasiones, los directivos de organizaciones que contratan a un mentor externo para guiar/apoyar/conducir a su/s emplead@/s (generalmente mando/s intermedio/s o superior/es) requieren que se les facilite cualquier dato o información personal del mentorizado.

Esto, si no se ha pactado previamente (yo siempre lo reflejo todo por escrito, entre todas las partes implicadas) puede llevarnos a un problema grave en cuanto a la privacidad (LOPD mediante). Por eso hay que dejar desde el principio todas las cuestiones bien atadas, y mejor para todos.

Entonces, ¿qué pasaría cuando el director general o el presidente de la empresa X insiste por activa y por pasiva, en conocer los pormenores privados de su subordinado?

Pues nada. Por mucho que insista, si el mentorizado no ha dado en ningún momento su consentimiento y así ha quedado constatado en el pacto (o contrato) firmado, por mucho que insista, relinche o patalee el Presidente General, ni podemos ni debemos revelar secreto o dato alguno en cuanto a privacidad se refiere.

Por supuesto, el mentor no obviara ni ocultará ningún dato o circunstancia relevante de carácter profesional y que pudiera causar perjuicio a la organización/empresa/entidad.

Cómo actúa el mentor en este supuesto.

El profesional (mentor), deberá actuar, dentro de sus posibilidades y competencias, de forma diligente y equilibrar ambas áreas: la profesional y la personal.

Si esta última, por todo lo expuesto, hiciera muy difícil o incluso imposible (en cuanto a que fuera una situación compleja, que también pudiera perjudicarnos como profesionales) cualquier acto encaminado a beneficiar a uno u otro actor (en este caso, directivo-empleado mando intermedio) deberíamos exponer dicha cuestión a ambas partes por separado y tomaríamos una determinación.

Esto es, posiblemente, dar por finalizado nuestros servicios en ese momento, o exigir algún tipo de solución ventajosa para todas las partes implicadas, aunque ello derive en que dicha solución, sea satisfactoria parcialmente.

Este tipo de situaciones se han dado frecuentemente, en más ocasiones de las deseadas, por ello tener un contrato previo (al igual que se hace en Coaching) evitará supuestos problemáticos como el expuesto.

El quebradero de cabeza para el profesional, viene cuando no se ha pactado nada previamente a la realización de nuestros servicios.

The Questions:

¿Has tenido alguna sesión con un Mentor?
¿Has contratado tú o tu empresa, un servicio de Mentoring 1 a 1?
¿Conoces los beneficios de contar con un servicio de Mentoring profesional?

Déjame tus comentarios o respuestas, si te apetece.

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